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Para los españoles sobre Rusia, para los rusos sobre España
по-русски

Al modo de vida ruso-español: literatura+taberna

24 de mayo en Madrid, en el bar “Las Noches de Moscú” (antes “Las Mil y una noches”) tuvo lugar una tertulia con motivo de una corta visita a España del escritor Andréi Koriakóvtsev, cuyo libro “Añicos de cerebro” publicó hace dos años, en edición bilingüe: ruso y español, la editorial “Estación Mir”. Andréi trajo consigo su “Libro sobre la filosofía sabrosa y sana” que todavía olía a imprenta. Lo acabaron de editar en Yekaterinburg (¡oh! Esa ciudad exige un escrito aparte). Contiene “poemas…” y “ensayos compuestos de aforismos”, notas de viajero-filósofo, relatos y un artículo teórico sobre los aforismos “El carnaval de la lengua”.

Cubierta del "Libro sobre la filosofía sabrosa y sana" de Andréi Koryakovtsev


Se reunió un pequeño grupo dispuesto a hablar toda la tarde sobre literatura, política, historia. En mi opinión, la velada estuvo bien. La autora de esas líneas disfrutó al comprobar como se cumplía una ley que había descubierto: cada persona que toma en manos un libro de aforismos que no conoce, empieza a ojearlo y sin falta al cabo de un rato lee en voz alta algún aforismo. Y resulta que ese aforismo define perfectamente a esa persona. Enrique leyó: “Mi patria no es Rusia, ni la URSS. Mi patria es la biblioteca”. Cristian: “¡Lector! ¿Has decidido utilizar las hojas de mi libro para limpiarte el trasero? Pues te lo agradezco; me libras del complejo de falta de sentido práctico” (tal vez todos a quienes nos gusta la literatura y que gastamos en ella el tiempo que podríamos emplear en ganar dinero, tenemos este complejo). Ángel: “Antisemita: ¡teme tu genealogía!” Etc.

En la velada, Andrei Koriakóvtsev a la derecha


Aprovechando la presencia de gente interesada en las relaciones entre España y Rusia, Ángel Encinas, profesor de la Complutense e historiador, informó sobre el III Congreso de Hispanistas que se había celebrado en Moscú y al que acababa de asistir. Hacía poco tiempo que en un acto en la universidad Ángel intervino diciendo que por parte rusa no se apoya económicamente el desarrollo de relaciones culturales ruso-españolas, pero volvió de Moscú con cierta esperanza de que la situación empezara a cambiar. Su esperanza se basaba en la financiación del congreso por parte de la administración rusa y en la seriedad de su desarrollo.

Angel Encinas en el centro


El idioma de la tertulia fue el ruso, en mi opinión, este tipo de tertulias es imposible hacerlo en dos lenguas.


Un detalle curioso: algunos invitados no pudieron asistir ya que se encontraban en aquel momento en Moscú; unos presentando sus libros, otros, en un congreso de escritores de ciencia ficción. ¡Qué creatividad!

El 29 de mayo Andréi Koriakóvtsev participó en otra velada literaria, en Barcelona, en un café literario situado en la calle Joaquín Costa, 43. La organizaron Iliá y Marta, los responsables de la librería rusa “Harkov”, unos verdaderos entusiastas de la cultura rusa.

Velada literaria en el café "Letroferrit" de Barcelona

 

El 6 de junio en las mismas “Noches de Moscú” se celebró un encuentro con el autor de ciencia ficción Iár Elterrús (está claro que es un seudónimo, algo común entre los autores de ciencia ficción y no solo entre ellos; quiere decir algo así como “Otro ruso”). Ahora vive en Jerusalén pero sigue considerándose como integrante de la cultura rusa. El encuentro lo organizó Yuri Ivánovich, otro escritor de ciencia ficción, residente de Madrid. Los libros de ambos se editan con frecuencia en Rusia. Los dos acababan de volver de Moscú, de “Eurocón”.

Acerca de “Eurocón” habló Yuri Ivánovich. El “CONvento EUROpeo” es un festival de la ciencia ficción que organiza -desde 1972- la Sociedad Europea de Ciencia Ficción (ESFS). Este año por primera vez se ha celebrado en Moscú. Las impresiones de Yuri Ivánovich son de lo más favorable.

En esta ocasión a “Las Noches de Moscú” vinieron, con sus amigos, varios españoles que no hablaban ruso, de modo que algunos de los presentes tuvieron que ejercer de intérpretes, aunque se resistieron alegando que habían venido a la velada para escuchar. No faltaron los tradicionales brindis “por la amistad ruso-española” y las canciones y bailes (Yuri Ivánovich también compone e interpreta canciones acompañado de una guitarra).

Aglaia