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21/02/2010

Los rusos en ARCO 2010
Galería de fotos
Por primera vez en los últimos años ninguna galería rusa estuvo presente en ARCO. La razón: la crisis más el hecho de que España nunca ha sido prioridad para los galeristas rusos. Pero inesperadamente esa ausencia se visto compensada por una presencia muy curiosa. A saber, a ARCO han venido tres galerías rusas en el extranjero. Barbarian Art Gallery dirigida por Natasha Ajmiérova (Zürich), Frants Gallery space (Nueva York con una sucursal en San-Petersburgo) y la galería Orel art que funciona en dos ciudades: París y Londres.
Si tenemos en cuenta que Frants es el apellido de la propietaria de la galería, Anna Frants, y Orel, el de otra propietaria, Ilona Orel, vemos una pléyade de jóvenes rusas que actúan en los círculos artísticos internacionales con una naturalidad desconocida por las generaciones anteriores y que promueven el arte ruso en occidente. Las tres nacieron y estudiaron en Rusia, y sólo Natasha tuvo ya su galería en Moscú antes de que hace diez años se fuera a vivir a Suiza. Anna fundó su galería hace 10 años, e Ilona, en 2001 lo hizo en París y el pasado año abrió un sucursal en Londres.
Las tres galerías participan en ARCO por primera vez. ¿Un acuerdo? No, es un trabajo de la comisaria Olesya Túrkina, investigadora senior en el Departamento de Arte Contemporáneo del Museo Ruso de San Petersburgo (Véase la foto: la galerista Natasha Akhmerova en el centro y la comisaria Olesya Túrkina a la izquierda de ella). Junto a otros comisarios de diferentes países fue invitada para elegir participantes para un programa dentro de ARCO que se llama “Solo Projects”. La idea consiste en que las galerías elegidas (en total 34) presenten cada una tan solo el proyecto de un artista.
Las galerías de Natasha Ajmiérova y de Ilona Orel trabajan no solo con pintores rusos (hablamos en que dividir a los pintores según sus nacionalidades es algo raro; “con la globalización hablamos de todo y de todos, desde luego, solo a nivel de personalidades”, señala Natasha). Sin embargo, los pintores rusos son sus “especialidades”.
En lo que toca a Ana Frants, trabaja exclusivamente con pintores de San Petersburgo. ¿Por qué precisamente con ellos?
“Simplemente es un campo que conozco muy bien. El número de pintores es mayor en Moscú. Pero en Piter [llama así, de manera familiar, a la ciudad] hay un yacimiento de pintores y los hay de nivel mundial. Y no salen a la luz. Para esto hay varias explicaciones y una de ellas es el protagonismo de Moscú. Luego, el mismo carácter de la gente es diferente. Para ellos la “autopromoción” no es algo bueno sino malo. Yo soy de una familia de pintores, he nacido y crecido en San Petersburgo y todo eso lo veía con mis propios ojos. Y cuando tuve una posibilidad procuré cambiar algo”.
De hecho, en ARCO hasta ahora solo habían participado galerías de Moscú, y la aparición de una de “Piter” –aunque sea una sucursal de una galería de Nueva Cork– es una noticia.
No sólo Anna Frants sino las tres galerías presentaron en “Solo Projects” precisamente a pintores peterburguenses. “Tenemos aquí un rincón de San Petersburgo”, observa Anna.
He aquí lo que presentan las galerías:
Barbarian Art Gallery, presenta una instalación de Piotr Belyi “Explosión silenciosa”, inspirada en los objetos suspendidos de uno de los padres del constructivismo ruso Aleksandr Ródchenko (según una nota de la galería). Pero, aparte de Rodchenko, esta “explosión” de rudas tablas de no se sabe qué valla o barracón está inspirada en la vida misma y ofrece varias interpretaciones, lo que al fin y al cabo es uno de los criterios del buen arte.
La galería de Anna Frants presenta a Vitali Pushnitski. Dos cuadros pertenecen a su proyecto “Meninas” (véase aquí y aquí) , con clara referencia a Velázquez. Anna explica su idea de la siguiente manera: “Meninas significa sirvientas. El cuadro de Velázquez es como las capas de una cebolla, se compone de muchas historias: el reflejo de los reyes en el espejo, alguien en el marco de la puerta, la figura del mismo pintor, la infanta… Y sin embargo el título no es, por ejemplo, “El retrato de la infanta”, sino “Meninas”. “Meninas” son sirvientas invisibles que nos rodean en la vida y en las que nunca pensamos. Cuando nacemos, nos recibe una enfermera, cuando morimos, habitualmente en un hospital, también está presente una enfermera…” Otras obras de Vitali Pushnitski, dice Anna, también están unidas por esa idea de presencia-ausencia. Hay un cuadro que representa a unos niños enfermos terminales (el pintor trabajó durante un mes en un hospital infantil). Su otro cuadro es sobre “lugares oscuros en la mente”, en palabras de Anna, sobre los “malos” pensamientos que tenemos todos pero que desplazamos, los creemos ausentes (véase aquí este cuadro, con Anna Frants en el primer plano).
La galería Orel art presenta a Yevgueni Yufit. Es uno de los fundadores de “necrorrealismo”, una corriente del arte underground surgida en Leningrado a principios de los 80. En sus obras que podemos ver en ARCO ese “necrorealismo” no es tan evidente (véase "Huevo") como por ejemplo en otros cuadros, los de él y de sus correligionarios, recogidos en un album editado para una exposición que a finales de este mes de febrero se abrirá en el Museo Ruso de San Petersburgo y que va a dedicarse a los “nuevos pintores y los necrorrealistas” en el período de 1982-1991. Sin embargo esa autodefinición –necrorrealista– obliga a pensar en una dirección determinada. “Su tema principal es la muerte –cuenta Reto, el responsable de la sucursal de Londres (aquí está él ojeando el album mencionado) –. Es algo opuesto al realismo socialista que proclamaba la vida… Ellos no quieren ser artistas politizados pero, creo, esta corriente no se puede entender fuera del contexto político y social de la Unión Soviética tardía cuando todo ya estaba en el proceso de descomposición”. Reto muestra una fotografía que también puede llamarse necrorrealista porque presenta a “los miembros del buró político de los años 80, todos viejos, todos vestidos de igual manera, y todos ya medio muertos”.
La galería Orel art, aparte de “Solo Projects”, participa en el programa general. Allí muestra –y vende (¡no olvidemos que ARCO es en primer lugar un evento comercial) – obras de Andrei Molodkin (véase aquí y aquí), Valeri Chtak y Arsén Savádov que vive en Ucrania. Éste último está representado por una fotografía grande de una serie, muy atrevida, titulada “Donbass” (una cuenca de extracción de carbón en Ucrania). Una mezcla de caras ennegrecidas por el carbón, cuerpos musculosos sudorosos y tutues de bailarinas del “Lago de los cisnes”. La vida de una mina como el más profundo underground.
Varias preguntas para Ilona Orel, la propietaria de la galería.
– ¿Qué es necesario, aparte de dinero y contactos, para abrir una galería rusa, y además en Paris?
– El sentido de aventura. Porque el resultado nunca está claro, actúas a ciegas. Tú misma tienes que creer mucho en lo que haces, no existen otras garantías externas.
– ¿A qué pintores representa?
– Cuando abrí la galería, en 2001, no había galerías que se dedicaran al arte actual. Los artistas que se formaron en los años 60 sí que tenían sus galerías y su público, pero no los más jóvenes. Yo les conocía bastante bien y además era un nicho no ocupado. Ahora en París casi cada galería tiene uno o dos pintores actuales, pero por aquel entonces era una oveja negra. Hace poco empezamos a trabajar con unos pintores ingleses y norteamericanos.
– ¿Sus descubrimientos recientes?
– Valery Chtak, Iván Plusch. Es una nueva generación que no tiene referencias de la época soviética y utiliza un lenguaje estético internacional.
– ¿Como encuentran a “sus” artistas?
– Por múltiples vías. Nos envían materiales, traen a artistas para que los conozcamos, aconsejan. Voy con frecuencia a Rusia. Casi cada día recibimos información, pero la elección es una cosa muy individual, intuitiva. No existen criterios exactos. El artista tiene que coincidir con el estilo de galería y a la vez tener su individualidad, ser reconocible. También es importante cómo es el artista en el plano personal, es importante entrevistarle, entender qué quiere, a qué aspira.
– ¿No es suficiente ver sus obras?
– Creo que cada artista puede hacer un proyecto válido en su vida. La dificultad consiste en que siga haciendo proyectos válidos durante muchos años. Encontrar a un pintor que se desarrolle de manera estable, que tenga su estilo y a la vez no rechace una búsqueda, no es fácil.
– ¿También es el objetivo de una galería, apoyarle?
– Naturalmente.
– ¿Puede entrar en su “bolsa de artista” alguien de fuera de las capitales?
– Claro. No tenemos limitaciones territoriales. Molodkin es de una ciudad que se llama Bui. Ni siquiera sabría mostrarla en un mapa. Pero todos ellos más tarde o más temprano se reúnen en Moscú o en Píter. Y desde allí saltan al plano internacional.
Más información sobre las galerías y "sus" artistas en sus páginas web: galería Barbarian art, galería de Anna Frants y galería Orel art.
“Artchronica”
También en ARCO participa, y no por primera vez, la revista “Artchronica” dedicada al arte ruso contemporáneo pero también con incursiones históricas y al arte extranjero. Lleva 10 años y, según Anastasía, jefa de la versión web (aquí en la foto a la izquierda), es “prácticamente la única revista rusa de arte que ha sobrevivido a la crisis”. La edita el millonario y coleccionista Shalva Briéus, presidente de la fundación “Artchronica”.
– ¿Cuáles de sus artículos, pongamos, en el último año son los más interesantes?
– Este otoño en Moscú se celebró la III bienal de arte actual y dedicamos a ella un número especial en el que contamos sobre todo los proyectos e incluimos una entrevista con el comisario Jean Hubert Martin. También publicamos un material muy interesante sobre el 70º aniversario de la VDNJ (Exhibición de Logros de Economía del Pueblo en Moscú), una especie del Disneylandia soviético. Dos veces al año sacamos números en inglés donde procuramos reunir materiales que puedan resultar interesantes al público extranjero. Por ejemplo uno de los números estaba dedicado al realismo socialista, uno de los pocos fenómenos conocidos, afortunadamente, para los lectores occidentales. Otro número en la versión en inglés se refiere a los escándalos en el arte ruso, por que en nuestro país la actitud hacia artistas y comisarios a veces es muy rara…
– No dejan llevar a una exposición al extranjero al cuadro “Policías besándose”…
– Andréi Yeroféiev trabajó como comisario del arte contemporáneo en la Galería estatal “Tretiakov”. Quiso llevar a Francia una exposición donde, entre otras obras, estaba esa: una foto de dos hombres con uniforme de policías besándose en un bosque de abedules. En aquel entonces le prohibieron hacerlo, pero es que ahora, por otra exposición, directamente le juzgan. Aquella exposición, “El arte prohibido”, en efecto, era algo provocadora…(véase, por ejemplo, la obra de Alexander Kosolápov "Icono-caviar") Y he aquí un proceso extraño, llegan al juzgado personas cuyos sentimientos religiosos al parecer resultaron heridos, leen con chuletas sus declaraciones, se confunden, luego resulta que no habían visitado la exposición… Es una historia rara.
– ¿Dónde se puede conseguir su revista?
– Tenemos una página web, allí también hay una versión en inglés, y se informa sobre la suscripción para la edición digital o la de papel. También una parte de los contenidos en la web es libre.
– ¿Puede contar algo sobre algunas tendencias en el arte actual ruso? Porque si uno no se dedica a eso especialmente, conoce algunos nombres pero no puede hacerse una idea del panorama general.
– Habitualmente en el instante en que nace una tendencia, nadie se da apercibe. Se dan cuanta mucho más tarde.
– ¿Sin embargo se puede hablar de algunos fenómenos?
– Creo que sería difícil porque los pintores procuran guardar su espacio y no les gusta que les intentan vincular con ciertas corrientes.
– ¿Así que ahora no escriben manifiestos, no se unen en grupos?
– Creo que ahora todo sucede en un plano mucho más individual. Y los grupos se forman alrededor de las galerías.
La fundación “Artchronica” también creó el premio “Kandinski” en honor del famoso pintor vanguardista ruso. Según Anastasía, “es el único premio no estatal”. “Cualquier pintor puede ofrecerse a sí mismo como candidato. Un jurado internacional, prácticamente sin considerar nombres, elige a los laureados”. En 2008 alrededor del premio también estalló un escándalo. Es que el premio se lo otorgaron a Alexéi Beliáev-Guintovt. Anastasía nosdice: “En un momento dado se aficionó a temáticas cercanas al poder, bastante resbaladizo… Y sabe que en Rusia hay un partido en el poder y hay un movimiento juvenil que lo apoya… En fin, cuando el jurado internacional eligió el proyecto de Beliáev-Guintovt, con grandes estrellas rojas del Kremlin en fondo dorado, la mayoría de los presentes en la ceremonia de entrega de los premios se levantó y abandonó la sala. Como protesta de la elección de un pintor tan oficial. El jurado era internacional, no estaba muy al tanto de los detalles de nuestra situación política, y simplemente les gustó este proyecto desde el punto de vista artístico. Es, en efecto, una imagen atractiva. Y en Rusia ahora se expande como diseño: en el centro de Moscú algunas escaparates lo utilizan…”
Por cierto ¿no es una tendencia? Alexei Beliáev-Guintovt tiene sus correligionarios, el mismo Andrei Molodkin (este mismo cuadro, por ejemplo), presentado por Orel-art (Paris). Creación de nuevas imágenes imperiales.
Entre todas las brillantes portadas de papel cuché de “Artchronica” una llama mi atención. Es el retrato de Vladimir Putin presentado como San Jorge matando al dragón, realizado con un estilo de tatuajes carcelarios, con el fondo de una sábana vieja y manchada. La otra cara del imperio.
Aglaia
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