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Para los españoles sobre Rusia, para los rusos sobre España
по-русски

María Avsiuk

"La química “maternal” y la de “artista” son muy diferentes"

 

La pintora María Avsiuk nació en Moscú y es licenciada en arquitectura. Trabajó en el Instituto de la Restauración de Edificios Históricos. Ha ilustrado libros infantiles, ha colaborado, como dibujante, en las conocidas revistas infantiles de la época soviética “Kolobók” y “Dibujos alegres”, ha dibujado viñetas en los principales estudios de dibujos animados de la URSS,“Soiuzmultfilm”.
Vive en Madrid desde 1991. Como ilustradora, ha colaborado con las editoriales “Anaya” y “Santillana” así como con las revistas femeninas “Mía” y “Dunia”. Sus obras se encuentran en colecciones privadas de Rusia, Francia, Japón y España.

- Eres arquitecta, pintora, ilustradora. Entiendo que para todo esto se utiliza el lápiz, pero sin embargo, un arquitecto se me antoja una persona seca, un técnico riguroso con gran responsabilidad encima (aunque solo sea para que no le caiga a alguien un tejado en la cabeza),y, en cambio, un ilustrador de los libros infantiles es para mí alguien que realiza una actividad fantasiosa, incluso algo traviesa. ¿Cómo lo compaginas?
- Muchísimos arquitectos -por lo menos en Rusia- han sido a la vez pintores, ilustradores, incluso decoradores teatrales, compositores, cantantes, etc. Por ejemplo, en nuestra Unión de Arquitectos (una asociación profesional) había dos coros: uno de hombres, “Koh-i-noor” (hay lápices koh-i-noor, es el nombre de la empresa) y otro, de mujeres, “Regla en T”. Quiero decir que una persona creativa es polifacética. Y en lo que se refiere a una “contradicción” entre el carácter del arquitecto y el del ilustrador, la ilustración de un libro, especialmente la ilustración moderna, es la creación de su forma exterior e interior, es su construcción. El libro tiene que ser lógico, cómodo. También eso es una “arquitectura”.


- Pero, con todo eso, ¿cómo pasaste de la arquitectura a la ilustración?
- Es nuestra afición “familiar”. En casa siempre tuvimos un montón de libros infantiles, los precios tampoco eran altos. Mi prima mayor estudiaba en la Facultad de Ilustración del Instituto de Tipografía (así se llama en ruso, en español diríamos Artes Gráficas) y cuando trabajaba yo siempre me encontraba pegada a ella.


- Hacías “viñetas para proyectar”, y ¿dibujos animados?

- No, pero me interesan mucho. Mi sobrino hacía muñecos para dibujos animados de unos muñecos muy conocidos. Ahora en Rusia se siguen haciendo dibujos animados excelentes, tanto de dibujo como de muñecos. Sé que por razones materiales “se venden” a los grandes estudios occidentales, les hacen el trabajo más difícil. He visto dibujos animados (aunque ya hace tiempo) que con toda la seguridad puedo decir que estaban hechos por rusos y sin embargo en los créditos de algunos estudios ingleses no se ve ni un apellido ruso. Probablemente los venden...


- ¿Te gustan los dibujos animados occidentales? ¿Por ejemplo los famosos “Simpson”?

- “Los Simpson” en concreto me gustan mucho. Los textos y los guiones, en mi opinión, son geniales. Y cómo está dibujado... pues, es una parte de la estética “simpsoviana”, no podía ser de otra manera.


Alisa- ¿Cómo es que vives en España?
- Vine para un trabajo concreto en el estudio de un arquitecto madrileño, para tres meses. Un trabajo, luego vino otro, y así me quedé.


- En España también has hecho ilustraciones para libros y revistas. ¿Tuviste que adaptarte a los gustos de aquí? Y en general ¿qué diferencias ves entre los gustos artísticos españoles y rusos?
- Tanto allí como aquí (y en cualquier otro país) hay gente con diferentes gustos. Y hay editoriales que siguen un estilo, una corriente determinada. Creo que hablar sobre alguna moda dominante en la ilustración española (y también en la rusa) es bastante difícil. Por eso no he tenido que adaptarme a nadie, simplemente he trabajado para aquellos a quienes gustó mi estilo.


- A una amiga mía, arquitecta, le denegaron la legalización de su diploma en España. ¿Cómo te ha ido a ti?
- Tampoco pude legalizarlo. Había que hacer un examen general sobre 56 temas. Y la decisión del tribunal, compuesto por siete personas, tiene que ser unánime. En la universidad me dieron a entender que hacer este examen era prácticamente imposible. Yo recurrí, quise iniciar un pleito. Un abogado a quien me dirigí, me pidió un millón de pesetas por sus servicios y, naturalmente, sin ninguna garantía. A un abogado que actúa así hay que denunciarle a él mismo.


- Pues sí, a una actividad que puede reportar grandes beneficios como ser un arquitecto en España, nadie te va a permitir que te acerques tan  fácil. ¿De manera que no puedes dedicarte a arquitectura en España?
- Colaboro con estudios de arquitectos e ingenieros, hago proyectos de edificios, pero mis funciones son limitadas.


- ¿En cambio, según entiendo, ya aquí, en España, has empezado a hacer grabados?

- En la facultad no estudiábamos grabado. Es una especialidad puramente artística y, me parece, se enseñaba tan sólo en la Escuela de Súrikov (la prestigiosa escuela de arte en Moscú) y se consideraba “de élite”. El grabado es un trabajo en el que se emplean ácidos, es necesaria una campana, un tórculo, ya no digo de un taller. En Rusia tan solo algunos de los pintores tenían acceso a todo esto. Todo se basaba en privilegios y además totalmente arbitrarios. Recuerdo, que una vez visité a un conocido mío en su taller y me quedé con la boca abierta: ¡unas ventanas enormes! ¡una vista a la Plaza Roja! ¿Por qué tenía él ese y no lo tenía otra persona? Era un pintor normalito... Aquí en España el grabado es un tipo del arte totalmente democrático y goza de popularidad.


- En tu opinión, ¿el lugar del pintor, digamos, en la sociedad en Rusia y en España son iguales?
- Cuando vivía en Rusia, los pintores de allí, especialmente los miembros de la Unión de Pintores, siempre tenían un mínimo de sueldo garantizado incluso si en un momento dado no “producían” sino que se estaban “mentalizando” para realizar alguna obra. En España nadie patrocina a los pintores. Si tú te atreves a hacerte pintor, prepárate para dormir debajo de un puente ¡pero con creatividad! Aquí se tiene esa mentalidad autentica y el modo de vida bohemio. Muchos venden sus obras al extranjero, cada uno tiene, claro está, su agente que se queda con grandes porcentajes y a veces trama cosas raras, pero los pintores prefieren pasar por todo eso para tener la posibilidad dedicarse exclusivamente a la creación. Y no es que el propio artista no tenga vena comercial, igual la tiene. Pero es que “promocionarse” es un trabajo, un trabajo duro, y es un tipo de actividad muy distinto. Recuerdo, como yo, literalmente, empezaba a temblar cuando tenía que coger teléfono para resolver unas cuestiones de negocios. Un artista no puede estar todo el rato cambiarse el chip: del arte al negocio, del negocio al arte. Es igual de difícil que compaginar ser buena pintora y ser buena madre.

Serie de grabados "Juguetes"
- A ver, a ver, cuéntame... Quería precisamente preguntarte sobre tu familia.
- Mi marido también es arquitecto. Nuestros hijos mayores, hijo e hija, son universitarios. Nuestra hija menor ha nacido aquí, en España. Ahora tiene 12 años. Cuando le damos mucha la lata , nos dice: “¡Soy española, y todos vosotros sois aquí nada más que extranjeros!” Claro, lo dice en broma. Pero es verdad, es la única ciudadana española de la familia. Y habla ruso con un acento... Volviendo al tema sobre la compatibilidad de la familia y la creación artística... Es complicado. Cuando estoy en un “proceso creativo” y alguien me despista, puedo chillarle, mandar a freír espárragos. Te sacan a la fuerza de tu mundo, es como un aborto. Cuando trabajo, estoy tan embebida que no veo y no oigo nada. Puedo contestar una pregunta y luego no me acuerdo de nada. Mis hijos lo estaban comprobando especialmente. La química “maternal” y la de “artista” son muy diferentes. Cuando trabajo, yo, tal vez, produzco testosterona... La mamá tiene que ser atenta, siempre de buen humor, sin embargo yo me convierto en un “cardo”.


- No en vano muchas mujeres que han conseguido algo, son “cardos”.

- Sabes, acabo de decir esta palabra, pero en realidad hay que mirar por qué ciertas calidades son de “cardo” y quién inventó aplicar a mujeres esta palabra. Creo que fueron los hombres, porque lo que necesitan es una mujer “dulce” a la que poder manipular. Y no solo los hombres necesitan una mujer así, sino la familia en general. La familia necesita una madre y un ama de casa tierna. Todas las calidades que a los hombres les dan “puntos” - la capacidad de concentrarse en el trabajo, de conseguir lo suyo, de defender su opinión, etc. - a las mujeres les quitan “puntos”.


- Para mí, tus palabras son algo inesperadas. Tenía la impresión que tú con agilidad manejas tu familia numerosa. Y, luego, es lo que veo: que eres como amiga para tus hijas...
- Simplemente quiero decir que uno tiene que cambiar y reconstruir mucho sus ideas sobre mundo, que vienen desde la infancia y la juventud. En mi opinión, nos educaba gente hipócrita que luego robaron todo lo que teníamos y huyeron. En familia no te preparaban para nada, para la vida práctica y luego te lanzaban a la vida como a un gatito. Te inculcaron que aspirar a ganar dinero no está bien, que hacerse un nombre significa ser vanidoso, etc. Y luego tienes que con tu propia cabeza llegar a que todo esto no es verdad y romper muchas cosas dentro de ti.

2007