Павел Лукьянов/ Cristian Mediavilla
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мы погибли. свободные страны
добивают свободой своей,
человек переходит на деньги
и обрывки случайных идей.
забытьё. паутиновый домик.
самолётный разбитый завод.
президент, проникая повсюду,
открывает чарующий рот.
навсегда мы пришли и погибнем.
человека свободная тварь
погружается в личное счастье,
не имея движения вдаль
(из цикла «Новые русские стихи»)
Sucumbimos. Las naciones libres
nos anulan con su libertad
el dinero nos hace felices
nos fascina una idea fugaz.
Abulia. Telarañas de abandono,
una fábrica vieja está en ruinas.
Se entromete el sagaz presidente,
nos abruma con voz atrayente.
Nuestra muerte vendrá tras la vida
una huella podemos dejar,
pero algunos en su propia dicha
ya no buscan su meta alcanzar.
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Себастьян, прозревающий фуги,
не умел ничего вообще,
кроме лучшего грома органа,
кроме неоспоримых вещей.
где теперь тот мясник и сапожник,
что строгали ему сапоги?
человек никогда не уверен,
еле держится сердце внутри
на какой-то отчаянной ноте,
полужилке, на тощем корню,
основанье уверенной жизни,
если вдуматься – близко к нулю,
но остаток, но свитая нитка
прошивает с рожденья насквозь,
и поёт голосистая точка,
и находится верная ось
Sebastián vislumbraba una fuga,
no sabía otra cosa aportar
que un estruendo mayúsculo al piano,
todo lo incuestionable enseñar.
¿Qué fue del carnicero y zapatero
que pudieron sus botas curtir?
La gente ya no está segura
cómo logra el corazón nutrir
de una cierta nota apasionada,
de una arteria, de magra raíz,
fundamento de vida segura,
desde siempre – por decirlo así.
Sin embargo, la trenzada hebra
nos perfora a todos al nacer
con su punta afilada y sonora
fidedigno eje del ser.
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Fragmentos de poemas
Письмо (черновик)
Вике
забери меня, вывези в поле,
объясни, как непрочно живу,
и я вскрикну, и голос свой вспомню,
иуспею сказать, и умру.
было так: жизнь случайная вышла,
тьма стоящая била в глаза –
это, значит, и будет со всеми:
будет смерть, и без смерти нельзя [...]
Carta a Vika
Borrador
Recógeme, llévame a campo abierto, explícame
mi modo insensato de vivir
y daré un grito, recordaré mi voz, llegaré a decir
y moriré.
Y así fue: la vida surgió por casualidad,
la oscuridad se plantó ante mis ojos, ´
lo cual será para todos – llegará la muerte
pues sin muerte no se es. [...]
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…pero tarde, en silencio. Kiev se extinguió,
un mundo de barras y estrellas,
recordamos con certeza hechos de la vida
al ingresar en este infierno
de soldados de ojos diáfanos,
de niños Schwarzennegger…
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Fragmentos de prosa
Un niño escribió un libro, pero no lo leyó nadie
Nos han puesto aquí para algo y volamos en un planeta alrededor del sol, aunque bien podríamos ser polvo. El mecanismo que sostiene la inmutabilidad del mundo está oculto, y como no es posible estudiar el interior del ser humano sin antes seccionarlo, pues ni siquiera se puede definir el porqué de todo lo que nos rodea sin antes dilucidar la propia existencia. La ciencia – con sus teorías, y nosotros, con nuestras palabras, tratamos de penetrar en el concepto de la vida, extrayendo lo comprensible de ella. Pero, sea cual sea nuestro esfuerzo, éste encierra en sí mismo la propia vida: que es inmarchitable y que no permite conocerse a sí mismo…
Northwest
El arte contemporáneo teme tanto imponer su punto de vista que ha perdido totalmente la perspectiva. Solo queda una inquietud ante la gran cohorte de teatros: atraer espectadores (madre mía misericordiosa). Que sale una tía desnuda o un cadáver desnudo – da igual: mientras el terrorismo sea rentable, no van a dejar de meternos de forma inhumana asesinos andantes y tratar de suscitar entre nosotros un síndrome de Estocolmo compadeciéndose de lo incompadecible. ¡Si es que somos gente aguerrida! Nos sentamos en un salón oscuro, observando cómo pasan de largo, en mitad de la pieza, actores disfrazados de terroristas, escuchamos los tiroteos y se nos sobresalta el corazón solo por los penetrantes pero indemnes disparos, y no por recelo de nuestros bien pagados asientos en la vida. Somos pachorras y tranquilos. Todavía nos queda la tarde por delante.
Amor entre dos pisos
Una mujer tuvo una historia muy simple: llegaba a casa y cantaba. Abajo, el vecino se apresuraba a pegarse al techo y escuchaba: ¡qué voz tiene! El vecino se rascaba pensando cómo acercarse para poder escuchar la voz desde más cerca. ¿Pero cómo? Pues decidió aventurarse. Se puso el mandril todo raído por delante y fue a llamar a la puerta de la mujer, casi en mitad de la noche. Ella abrió porque no lo esperaba. El hombre congenió con ella y se marchó a dormir muy excitado, como nuevo. La mujer, en su propia casa, también se echó sin juntar las piernas, y dio un respiro, acariciándose a sí misma. En sus labios corría un rayo de vida…
Rabia sin castigo
Un estudiante sacó un suspenso en su último examen y decidió ponerse en la calle a esperar a poder resarcirse con alguien o, mejor aún, con todos a la vez. El estudiante se levantó rápidamente, estorbando el camino para que le empujaran y él pudiera responder pegando. Pero todos le rodeaban. Él ya estaba dispuesto a golpear sin justificación, pero para satisfacerle le pasó un coche que le propinó un buen salpicón al pasar por un charco. El estudiante se sacudió (¡qué frío!) y con la sacudida se le escapó un moco verde. Éste cayó en el parabrisas. El conductor se atragantó. Encendió el limpiaparabrisas y en seguida sintió hasta los huesos cómo las varas de goma se aberronchaban contra el verde moco.
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