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Para los españoles sobre Rusia, para los rusos sobre España
по-русски

Pavel Lukianov en el teatro "Llantiol" de Barcelona

Un idealista ruso en Barcelona

No sé cómo está considerado Pável como físico, supongo que muy cualificado ya que se encuentra en España para colaborar en la puesta en marcha de un sincrociclotrón y antes trabajó en un centro de estudios nucleares en Génova. Sin embargo, para mí, Pável es en primer lugar un poeta… Y me extraña que en su vida quepan otras cosas más, tan diferentes. Es normal en Rusia (un país donde siempre ha existido un culto a la literatura) que un ingeniero, o incluso un académico de ciencias, se dedique a componer “para sí” unos poemas, como afición, e incluso, empujado por sus colegas, edite un libro… Pero el caso de Pavel es diferente. En mi opinión, nació para escribir.

¿Cuándo te sientes más en tu salsa: con los físicos o con los poetas?

Cuando te acercas a una persona, no preguntas a que se dedica. La profesión muchas veces le caracteriza a uno solo de manera complementaria, cuando tratas a alguien siempre te conectas directamente con lo que es esa persona, independientemente de lo que hace. En lo que respecta a temas profesionales el trato con los poetas es más productivo, es más fácil llegar a una visión común que con los físicos, hace falta menos esfuerzos. Pero sobre lo que es la vida y sobre lo que todos estamos haciendo aquí en este mundo, de esos temas se habla con un poeta pero fuera de la poesía y con un científico fuera de la ciencia, en el supuesto de que haya suerte de que surja una conversación de ese tipo. Eso ocurre raras veces y por eso tiene más valor todavía esa posibilidad de una conversación viva y espontánea.

Te encuentras en España provisionalmente debido a tu trabajo pero tu casa está en Moscú. ¿Te resulta agradable España como país? ¿Piensas quedarte más tiempo? En fin ¿cómo te encuentras aquí?

No puedo renegar de Rusia. La lengua es una parte demasiado grande de una persona para privarse de ella por mucho tiempo. Hablo ahora de la lengua viva, cotidiana, callejera, actual, común, la lengua que no existe en ninguna otra parte salvo en tu país. No lo digo como una declaración solemne, simplemente es un hecho. España –en concreto Cataluña– es un lugar magnífico. Es gente delicada, ruidosa, confiada y que trata con respeto a los forasteros como yo, un guiri científico en seguida les inspira respeto. Hay muchas cosas maravillosas que después de llevar ya un tiempo aquí no percibes con tanta emoción como al principio. Me resulta muy curioso ver a los nativos – “extranjeros” para nosotros los rusos–  en su hábitat auténtico, ver como se comunican, percibir como tienen una barrera a la que a un ruso tanto le gusta atravesar y está acostumbrado a hacerlo. La gente de aquí está “acotada” contra ese trato incesante que tanto te cansa en Rusia y que empiezas a echar de menos aquí. No te va a dar lata un borracho en un vagón, no te van a importunar por ser paquistaní o chino pero tampoco te van a contar toda su vida como en Rusia durante todo el trayecto nocturno en el tren Kazan-Moscú.

Una vista de Barcelona

En Barcelona parece que habéis formado un círculo de gente con intereses semejantes. ¿Cómo conociste a la gente que integra a la Sociedad Idealista Rusa y quiénes son? ¿Qué es lo que hacéis juntos?

Se dice que a los amigos no se les elige. En el sentido de que si tienes suerte y te topas con una persona que te resulta cercana, es una casualidad feliz, pero influir en la aparición de un amigo o cultivarlo en una huerta todavía nadie lo ha conseguido. Así que en este caso nos cruzamos por casualidad, hubiera podido ocurrir que no nos cruzáramos y no se hubiera producido esa unión. En un principio me enteré por el redactor de una revista moscovita que en Barcelona vivía la poetisa Masha Ignátieva. Nos vimos, coincidimos en las cosas básicas y nos unimos. En abril de 2007 organizamos la primera velada de poesía rusa en el Día de San Jordi. Y tuvimos una gran respuesta por parte tanto de rusos como de españoles. Los versos se recitaron en ruso, catalán y castellano. En los encuentros participaron los mejores traductores de poesía y prosa rusa: Elena Vidal, Mónica Zgustova, Selma Ancira, Arnau Pons, Mikel Cabal y otros. Las veladas se convirtieron en periódicas, y en octubre de 2008 celebramos la quinta velada de la poesía rusa en Barcelona donde declaramos la existencia de la Sociedad Idealista Rusa. Esta organización –nada burocrática– la formamos en un principio Masha Ignatieva, Yuri Mijailichenko y yo. Yuri es artista, poeta, frotman del grupo de rock “Yuri y los cosmonautas”, director del teatro “Llantiol”. Si hay dos personas que coinciden es una suerte, tres ya huele a destino. Nos miramos a los ojos unos a otros y, recordando lo breve que es la vida y lo valioso que es entendimiento mutuo, nos juntamos en la Sociedad Idealista Rusa.

Aparte de las veladas poéticas, Masha Ignátieva y yo en septiembre de 2007 empezamos a organizar cada mes seminarios sobre poesía rusa contemporánea. Están destinados a rusos y rusohablantes. Discutimos sobre los textos de los poetas actuales rusos con el fin de hacernos una idea sobre el lenguaje poético que existe ahora en Rusia. Un resultado práctico de los seminarios será la publicación en breve de una antología de poesía rusa contemporánea en traducciones al español. El libro será bilingüe y estará integrado por poesía de una decena de los más importantes poetas rusos actuales. Será una edición única en su género para Rusia y para España.

He oído que la Sociedad Idealista Rusa se va a transformar en la Asociación Rusa Catalana…

Hace poco tiempo entregamos la documentación para crear la Asociación Rusa Catalana en la administración catalana. En esta asociación, aparte de nosotros tres, está integrada por una decena de catalanes. Todos ellos saben ruso, se dedican a la traducción del ruso al castellano/catalán o de alguna manera están relacionados con la cultura rusa. La nueva asociación, aparte de las actividades literarias que van a seguir dirigidas por la Sociedad Idealista Rusa, planea un intercambio cultural entre Rusia, Cataluña y España en general. Hay muchos planes pero es un poco precipitado hablar de ellos.

Yuri Mijailichenko y Pavel LukiánovYri Mijailichenko y Pavel Lukiánov

¿Traduces poesía? Aquí en Madrid hay gente que escribe en ruso y busca traductores al español, dicen que es difícil encontrarlos. Pero tengo entendido que vosotros en Barcelona estáis activamente traduciendo al catalán (¿y castellano?) y al ruso. ¿Son traducciones entre poetas? ¿Están basadas en el pago o en el intercambio? ¿Ayuda la administración catalana o algún mecenas?

No, yo personalmente no traduzco poesía. Encontrar a traductores del ruso es posible. Casi todos los miembros de nuestra asociación traducen la poesía y prosa rusa al castellano o catalán. Ahora por ejemplo están haciendo las traducciones para la antología que he mencionado antes. En principio, cualquier traducción resulta de un encargo por parte de una editorial o por parte de un particular. Naturalmente puedan hacerse traducciones “por amor”, no hay recetas. Traducir una poesía que te parece ordinaria del ruso al español no resulta interesante.

Todos los encuentros y seminarios están organizados por nuestra propia cuenta. Por ahora no tenemos ni mecenas ni ayuda por parte de la administración. Cuando registremos oficialmente la Asociación Rusa Catalana, ya veremos.

Y tus poemas ¿crees que hay algún sentido traducirlos al español (o catalán)?

Sí, unos diez poemas míos están traducidos al catalán. (Se puede ver aquí.) y al español (aquí). El sentido de traducir existe siempre que la traducción sea una voz viva y no una traducción formal literaria. Si la traducción es buena, eso quiere decir que los versos originales han inspirado al que la hace sugiriéndole una idea, una metáfora, un ritmo… Pero la mejor traducción es hacer una obra prácticamente independiente.

Cuenta sobre el concurso de poetas rusos que viven en el extranjero…

Es un concurso que se convoca cada año, se llama “Pushkin en Bretaña” y se celebra en Londres con el apoyo de la embajada rusa y el Centro Ruso de Cooperación Internacional Científica y Cultural. Este año lo he ganado yo he conquistado el divertido título de “Rey de los poetas rusos en el extranjero 2008”. Luego se celebró una superfinal en Odesa donde participaron todos los “reyes” y ganadores de las convocatorias pasadas. Allí volví a ganar y recibí un título ya casi ridículo de “Rey de los reyes de la poesía”. Naturalmente, todo esto te resulta muy agradable pero claro, no escribes para esos actos y cada uno de ellos es solo una posibilidad de ser escuchado. Puedo añadir que este año en el jurado estuvo Ludmila Ulitskaya y otras personas del mundo literario muy conocidas. Tal vez, eso tenga algún sentido.

Has estudiado en un taller literario. ¿Qué te ha dado?

Cualquier trato con gente te da solamente lo que puedes tomar. Cualquier taller de este tipo, si es vivo y creativo, es un lugar con mucho movimiento en el que te encuentras con gente que vive el mismo tiempo que tú. Es una oportunidad para en un corto periodo de tiempo conocer la literatura que está viva. ¿Qué es lo que saqué en limpio del taller literario y del Instituto Literario? Es imposible desentrañarlo, fue en realidad, una parte de mi vida. Tratar a otras personas, vivir, entender la vida, todo eso está pasando siempre, y los talleres literarios te dan una posibilidad de “cocerte” en este caldo de manera más concentrada. ¿Pero que es lo que hay a la salida? – no se sabe, es un misterio.

¿Qué poetas rusos de hoy te gustan más?

Dmitri Vedenyapin, Boris Ryzhiy, Alexandr Yeriómenko. Son voces claras y peculiares en la poesía contemporánea. Por desgracia, el segundo de ellos se suicidó y el tercero lleva casi veinte años sin escribir poesía. Pero la presencia de los tres en la poesía de hoy es evidente y brillante.

Pável Lukiánov¿Te interesa la cultura española? ¿Si es así, quién especialmente?

Es una pregunta muy extensa. Para ser breve diré que sí me interesa. No voy a profundizar, solo diré una pequeña historia. Hace unos cinco años cuando todavía ni me imaginaba que iba a trabajar en Europa, en España, leí en Moscú los libros de Jorge Semprún, conocido escritor, ex miembro del Comité Central del Partido Comunista que llegó a ser ministro de Cultura. Leí “Le mort qu´il faut” sobre el campo de exterminio de Buchenwald donde Semprún se encontró a los 20 años y algunos libros más (“Netchaiev ha vuelto”, “La escritura o la vida”). Me impresionó la vida que Semprún observaba y pregonaba entre los cadáveres y los horrores. Me impresionó por aquel entonces, en Moscú, su vida y su voz que tanto se fortaleció por los horrores a los que sobrevivió y se hizo más vivo por haber visto la muerte de cerca. Y he aquí hace un año estuve en la presentación de la traducción de un libro de Vasili Grossman ¡donde uno de los invitados resultó ser Semprún! Después de la presentación me acerqué a él, tiene 85 años y es una persona muy viva, fue  una confirmación absoluta de aquella impresión que había tenido de sus libros. Nos abrazamos, un chaval soviético de 30 años y un antiguo comunista español de 85. No fue un encuentro melodramático sino un encuentro que confirma la realidad de la vida. Un encuentro en persona con alguien a quien no tenía muchas posibilidades de haber encontrado. Todo ocurrió como para demostrar la existencia de otra vida con más sentido que la nuestra cotidiana donde representamos nuestros papeles como si fuéramos títeres.

No vives en Rusia. ¿No lo consideras un obstáculo para escribir poesía?

Viví dos años en Génova, ahora llevo dos años en España. Al principio la poesía me quedaba como el único modo de expresarme. Escribía también ensayos, diarios, pero mi poesía, tal y como se representa en mi reciente y primer libro de poesía (“Un niño iba por la acera y luego ya no era”) se desarrollo partiendo de la “vida extranjera” de mi lengua rusa. No me gustaría romper este milagro y explicarlo en detalles. Ocurrió que la soledad ayudó a mi poesía a encontrar un tono personal. Ahora mi poesía se ha parapetado y está al acecho. Viene el tiempo de la prosa. Es una materia demasiado distinta de la poesía por eso no es fácil expresarme con ambas formas a un tiempo. Pero la poesía de una manera u otra dará señales de vida en el futuro. Seguro.

El 12 de diciembre de 2008