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Su cesta de la compra esta vacía

El auge del humor gráfico en la Perestroika-2

"¡Viva el PCUS!" "¿A cuál vamos a coger?" Autor: Diákov. "Komsomólskaia Pravda", 1990

Texto del dibujo: "¡Viva el PCUS!" "-¿A cuál vamos a coger?" Autor: Diákov. "Komsomólskaia Pravda", 1990

Curiosamente en aquellos años muy politizados el humor no era politizado ni ideologizado (porque en la sociedad aparentemente homogénea que se rompió, todavía no se habían formado valores claros que fueran tan comunes para ser captados por el humor gráfico que es un arte popular y no un soporte demasiado sofisticado). Porque apenas se puede llamar así el juego alegre con los símbolos del pasado soviético. En este campo los artistas ejercitaban con muchas ganas. Se burlaban de las fórmulas y símbolos “sagrados”.

Se parodiaron incluso los lemas de la propia perestroika.

¡Qué fuerte es el viento fresco de cambios!... Autor: A. Bilzhó. "Izvestia", 1991

Texto del dibujo: "¡Qué fuerte es el viento fresco de cambios!.." Autor: A. Bilzhó. "Izvestia", 1991

Para la gente a la que durante toda la vida le habían inculcado la idea de que la historia humana seguía leyes estrictas y que el socialismo era una etapa superior al capitalismo, la “vuelta” a este sistema le pareció algo muy extraño, una cosa demencial. Los artistas jugaban con el cliché que se mantenía en la mente de los rusos desde los años 20. En uno de los dibujos los “burgueses” están atacando el Palacio de Invierno:

Autor: V. Balabás. "Komsomólskaia Pravda", 1993

Naturalmente también aparecían en el humor símbolos “ajenos”, como la estatua de la libertad o el dólar.

Así pues, la mayoría de los artistas gráficos siguen la antigua tradición soviética de dibujar nada más que defectos de la vida cotidiana (ahora con muchas más fuentes de inspiración) o hacen parodias sobre los símbolos ideológicos sin profundizar demasiado en la propia ideología. El dibujo humorístico de finales de los 80 a principios de los 90 era a menudo divertido y gracioso, pero en mi opinión todavía muy superficial, sin haber captado lo nuevo que iba surgiendo en la sociedad y tan solo riéndose sobre el pasado ya vencido. Le faltaban ojos y, especialmente, dientes (lo digo, claro está, desde el punto de vista actual).

Para confirmarlo es suficiente mirar dónde ve el dibujo humorístico a sus enemigos. Y resulta que, además del destino fatal y la historia llena de errores (cosas abstractas y fatalistas), los enemigos principales son burócratas comunistas. La caricatura lucha contra las sombras del pasado sin darse cuenta de que ya no son nada más que sombras agonizantes.

Y entre los personajes actuales ¿hay alguien quien despierte el odio o por lo menos el desprecio fuerte de parte de los dibujantes? Pocos son los dibujos así... En uno de ellos está recogida una galería de personajes repugnantes. Un tiovivo de mamarrachos, estafadores políticos, ladrones, fanáticos y otros “héroes de la época” está contemplado por un tipo lúgubre con el gorro ruso y botas que puede perder la paciencia en cualquier momento y parar el giro absurdo. El tipo es una representación del pueblo ruso:

Autor: olvidado de apuntar. "Izvestia", 1991

Un rasgo más de aquel entonces era la sensibilidad hacia el problema “lo nacional/lo extranjero”. En los primeros años de la perestroika se discutía sobre la posibilidad o la imposibilidad de aplicar a Rusia la experiencia occidental. Era lugar común llamar a ciertos políticos rusos “chicos de Harvard” y acusarles de no conocer la realidad rusa y sólo saber la teoría económica. Esta discordancia entre la vida del pueblo y los nuevos valores era uno de los temas favoritos del humor gráfico:

-¿Sabes alguna canción sobre el capitalismo? Autor: N. Kinchárov. "Izvestia", 1991

Texto del dibujo: "¿Sabes alguna canción sobre el capitalismo?" Autor: N. Kinchárov. "Izvestia", 1991

En el socialismo nos acompañaban leyendas bonitas, héroes (y no siempre falsos), poesía (y no siempre tonta) y canciones. Le pareció gracioso al dibujante aplicar toda esta parafernalia romántica a la “construcción del capitalismo”.

A veces los autores de los dibujos eran bastante crueles con sus personajes. He aquí por ejemplo un par de dibujos llenos de autocrítica nacional:

Supongamos que decidimos comprar o vender una partida grande del producto...
- ¿Por qué has echado allí un dólar, George? - Es que me habían dicho que echarlo aquí traía suerte.

Dibujo 1: "Supongamos que decidimos comprar o vender una partida grande de la mercancía..." [El nombre del periódico en el dibujo:] "Comerciante". Autor: V. Kókarev. "Komsomólskaia Pravda", 1992
Dibujo 2: - ¿Por qué has echado allí un dólar, George? - Es que me habían dicho que echarlo aquí traía suerte. Autor: V. Shílov. "Izvestia", 1993

Los dibujantes presentan también la “extranjerización” del país, en la mayoría de los casos en el plano de la vida cotidiana: surgimiento de sex shops, novios extranjeros, productos extraños, palabras desconocidas, etc.

Y para terminar vemos como se evalúa en el dibujo humorístico el propio periodo de la perestroika:

¡Viva el 6º Aniversario de la Perestroika!
"Pasado glorioso. Futuro luminoso". El hombre: ¡U-u-u!

Dibujo 1: "¡Viva el 6º Aniversario de la Perestroika!" Autor: V. Kókarev. "Komsomólskaia Pravda", 1992
Dibujo 2: "Pasado glorioso. Futuro luminoso". El hombre: ¡U-u-u!

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